Aprendizaje

Buenas prácticas para un aprendizaje más eficiente

Aprender debería ser nuestro mayor objetivo. Tener buenas prácticas para un aprendizaje más eficiente es la caja de herramientas que todo docente debería conocer. Mucho más allá de metodologías, recursos o herramientas específicas.

En un artículo anterior entendimos que el aprendizaje es hacer conexiones más que almacenar. Cuantas más conexiones, más fácil es llegar a él y utilizarlo. Una vez comprendido este matiz, estamos dispuestos a profundizar en cuatro elementos indispensables para que tenga lugar: la memoria, la atención, la motivación y el lenguaje.

La práctica deliberada

El psicólogo Anders Ericsson decía algo así como: "Deliberate practice is the only serious way of becoming better at what we are doing" [La práctica deliberada es la única forma de ser mejor en lo que hacemos].

Yo estoy completamente de acuerdo. "La experiencia es un grado", sí. Pero la reflexión sobre esa experiencia te lleva al siguiente nivel.

En resumen, la práctica deliberada no es más que pensar sobre lo que estamos haciendo. Analizar los puntos débiles y reflexionar sobre cómo podemos mejorarlos. Conocer lo que todavía no hacemos bien para ponerle solución.

Es decir, repetir un proceso una y otra vez al final nos hará conseguirlo y perfeccionarlo. Pero si partimos ese proceso en pequeñas piezas y analizamos las que debemos mejorar seremos mucho más eficientes y perfeccionaremos el proceso muchísimo más rápido.

Imagen extraída de @alexmaesej

La práctica espaciada

Tienes examen el miércoles. El domingo estás todavía bastante tranquila/o. Te programas la tarde del lunes y la del martes para estudiar. Sabes que te dará tiempo. Y también eres consciente de que se te olvidará todo lo estudiado el jueves.

Te suena, ¿no? Eso que todos/as hemos hecho durante prácticamente toda nuestra vida escolar se llama práctica masiva y es lo contrario a la práctica espaciada.

Mi madre, cuando era pequeño, siempre me decía: "Hay que estudiar un poquito todos los días. Diez o quince minutos, pero todos los días". Sin yo ser consciente (y probablemente mi madre tampoco) me estaba intentando inculcar la práctica espaciada.

Es decir, espaciar el estudio en varias sesiones distribuidas en el tiempo, estableciendo sesiones de revisión posteriores para recordar los aprendizajes.

La práctica masiva da buenos resultados en el corto plazo y malos en el largo. La espaciada, aunque nos costará un poco más (igual no en tiempo total, sino en días), "asegurará" el aprendizaje a largo plazo.

La evocación

La práctica de recuperación (o evocación) consiste en recuperar/utilizar (o al menos intentarlo) información de nuestra memoria a largo plazo con un fin. En pocas palabras, recordar algo para utilizarlo.

Cuando te pregunto, ¿podrías explicarme el ciclo del agua? Estás recuperando esa información, esos aprendizajes, con un fin. En este caso contarmelo.

El hecho de recuperar (o intentarlo) información tiene dos grandes beneficios: (1) Fortalece nuestra memoria. Y (2) ayuda a asentar todavía más los aprendizajes.

Es más. Tan solo el hecho de intentar evocar una información de nuestra memoria, aunque no lo consigamos, hace mucho más eficiente el recordar el contenido posteriormente.

¿Por qué crees que muchas de las Situaciones de Aprendizaje o el ABP comienzan con una pregunta? Exacto. En cierta forma es por esto. Para intentar recuperar los conocimientos previos y, a partir de ahí, aumentar nuestra motivación y favorecer las conexiones con el nuevo contenido que vamos a aprender.

Una de las mejores herramientas para evocar la información son los exámenes. Sí. Lo vuelvo a repetir. Una de las mejores herramientas para evocar información son los exámenes.

Estas pruebas nos ayudan a recuperar información de nuestra memoria y, por tanto, nos ayudan a reforzarla, asentando y consiguiendo un mejor aprendizaje. Esto es conocido como el Efecto Test.

Ahora bien, si en tus exámenes fomentas las práctica masiva, el uso de los conocimientos muy puntualmente y no das opción a que haya reflexión sobre la práctica, el aprendizaje será bien poco. O al menos muy poco duradero.

La metacognición

El pensar sobre lo que estamos aprendiendo y cómo lo estamos haciendo es un elemento indispensable también. Y sí, está relacionado con la práctica deliberada que contábamos antes.

Te pongo un ejemplo de Héctor Ruíz que me gusta mucho para ilustrar la importancia de la metacognición y la atención.

Sin mirarlo, ¿podrías decirme cómo es un billete de 10€? ¿Qué elementos contiene? ¿Dónde están los números?

Posiblemente no seas capaz. ¿Cómo puede ser si lo has tocado, lo has manipulado y lo has utilizado miles de veces? Exacto. Nunca le has prestado atención. Nunca has pensado en él para aprender lo que tiene.

Lo mismo pasa con el aprendizaje. Si no soy consciente de lo que hago, por muy manipulativo que sea, si no pongo atención va a ser muy difícil que haya aprendizaje.

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