El término dificultades deseables fue acuñado hace más de 20 años por el doctor Robert Bjork, profesor de investigación en psicología en UCLA, quien nos permitió entender mucho mejor el proceso de aprendizaje del alumnado, sobre todo si queremos que se mantenga en el largo plazo, y nos ayudó a los docentes a hacer más efectivo el proceso enseñanza-aprendizaje.

Es la idea de que las molestias a corto plazo pueden conducir a ganancias a largo plazo en el aprendizaje
Dr. Robert Bjork
Es decir, las dificultades deseables las podemos entender como pequeñas "piedras en el camino" que, al corto plazo, nos van a dar la sensación de que son barreras y de que estamos avanzando más lento, pero que al largo plazo conllevan un desempeño más duradero y transferible a otras áreas.
Tres de estas dificultades más importantes son:

Probablemente estarás pensando que estas 3 dificultades deseables, al ser pequeñas "piedras" que ponemos en nuestro camino, ralentizarán nuestro ritmo. Y tienes toda la razón. Este es el momento en el que debemos parar, reflexionar y responder la pregunta: ¿cuál es nuestro verdadero objetivo como docentes?
El aprendizaje será más costoso, pero también más duradero y profundo. ¿Cómo puede ser que durante toda primaria demos en inglés el present simple, continuous y otros verbos y nunca nos acordemos? Quizá la respuesta, entre otras cosas, esté en alguna de estas dificultades.
No nos vamos a engañar: ir a Ikea es un suplicio. Desde que te montas al coche, llegas al polígono, te pierdes por los pasillos laberínticos, cargas todos los paquetes en el coche haciendo un tretris hasta que consigues montar todos los muebles. ¡Qué mal rato!
Ahora bien, ¿cómo te quedas si te digo que todo esto es un plan, que todo está pensado? Pues así es.
Ingvar Kamprad, el creador de Ikea, sabía que cuantos más recursos cognitivos invertimos en una actividad más valor le damos. Y esto no es exactamente las dificultades deseables, pero se relaciona. Lo que te cuesta, lo valoras. Y este es el Efecto Ikea, el que nos fuerza a implicar nuestro cerebro al máximo para conseguir un resultado.
Por tanto, utilizando este objetivo de invertir nuestros recursos cognitivos en una actividad, podemos utilizar estas "piedras en el camino" que son las dificultades deseables para ayudarlos a utilizar los máximos recursos cognitivos posibles para que sus capacidades y su energía se enfoquen completamente en montar el mueble hacer la tarea. En aprender. Y no solo eso, sino además que dure en el tiempo.